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Lo andioamericano no es una raza sino una nación
by Luis Enrique Alvizuri Sunday, Jun. 28, 2009 at 2:57 PM
luisalvizuri@yahoo.com

“Divide y vencerás” dice el refrán y eso es lo que siempre busca el dominador: que los pueblos sometidos no se sientan partes de una misma nación sino, por el contrario, muchas y opuestas entre sí. Por eso sostienen la idea de que en Latinoamérica existen diferentes pueblos con distintos idiomas y culturas que, por no tener nada en común, deben existir de manera individual e independiente. Pero esa es solo una forma de mirar las cosas porque todas las naciones, incluyendo a las más poderosas, son conglomerados de etnias, idiomas, culturas totalmente diversas y, en muchos casos, en permanente conflicto, agresión y explotación mutua. De modo que, afirmar que andinoamérica no puede ser una sola nación carece de un sustento real y solo es un esfuerzo para que no se engendre un enemigo que puede ser peligroso para las pretensiones de las grandes potencias de apoderarse de sus recursos y sus territorios.

Es muy común en los países latinoamericanos que sus habitantes se marginen y dividan por cuestiones meramente culturales y raciales. En cada sociedad de este continente existen la clase blanca, culturalmente occidental, y luego un sinfín de “razas y culturas” menores, no en número sino en “calidad”, que no poseen el poder y, por lo tanto, no acceden a los privilegios de la Modernidad de Occidente. Nadie piensa que un blanco latinoamericano con dinero y cultura pueda sostener que él sea “hermano” o “paisano” de un “indio” o “aborigen”. Esta situación lo que esto genera es un enfrentamiento, no político pues eso surge después, sino social, el cual trasciende los intereses inmediatos de la política contemporánea y que viene durando varios siglos. Esto echa por tierra la tesis de que, los actuales problemas latinoamericanos son por cuestiones únicamente actuales y solo por cambios en el poder.

Los problemas no son de ahora
Viven, entonces, las naciones andinoamericanas, una lucha y una tensión permanentes al interior de sus sociedades pues éstas se sostienen, no en unas leyes que son meramente declarativas, sino en la posesión de los beneficios en las pocas manos de los “occidentaloides”. Estos se respaldan siempre en las fuerzas armadas, formadas y educadas exclusivamente para defender una idea de nación que responde al credo occidental y que ve en las “razas inferiores” un peligro constante de subversión (a pesar que los militares en su mayoría provienen de esos grupos nativos). Eso explica por qué es recurrente que cada cierto tiempo estallen las contradicciones. Pero la astucia de las clases dominantes está es disfrazar, ante sus connacionales y los otros países, estos conflictos como si fueran solo pugnas meramente político-ideológicas llevadas a cabo por grupos organizados que aspiran al poder. De ese modo es cómo tapan los trapos sucios de casa para exhibir un pleito aparente pero que en verdad no lo es.

¿Civilizar es occidentalizar?
Los menos interesados entonces en que las naciones andinoamericanas tengan una idea unitaria que traspase lo cultural y racial son los occidentaloides dominantes, poniéndose ellos en la punta de una supuesta pirámide en la que todos los habitantes se ubican en algún lugar de ella y donde el objetivo de la vida es “progresar”, lo cual significa pasar de un nivel al inmediato superior, esfuerzo que implica dejar de ser “indio” para convertirse en “occidental”, tanto en pensamiento como en acción. De ahí se desprende el interés permanente de los occidentaloides en no considerar a los que no son como ellos como “atrasados” a quienes hay que occidentalizar a la fuerza (porque estos siempre se resisten al avance de la “civilización”). Por eso, cuando se habla de lo andino no como etnos (raza) sino como ethos (identidad), los dominantes lo rechazan abiertamente porque ello representa una amenaza al concepto de nación que han construido y que los sustenta en el poder, que es el que se basa en el etnos (y donde el progreso es entendido como el traspaso de una civilización determinada a la occidental, que incluye el “blanqueamiento”, el aprendizaje del idioma, los usos y costumbres occidentales, etc.).

Lo andino no es una raza: es una nación
Pero lo andino es en verdad no una raza, ni un idioma, ni unas costumbres, ni un pueblo en especial, ni una vestimenta, ni una música, ni un pasado o una artesanía. Esa es la visión del dominante, del que no se siente para nada parte de ese mundo y que quiere que éste permanezca como una expresión no oficial, marginal, que no se entronca con el criterio occidental de desarrollo al que más bien se opone y lo estorba. Para ellos la eliminación tanto mental como física de las otras civilizaciones sería lo ideal porque allanaría el camino hacia la Sociedad de Mercado y a la implantación de una civilización única, Occidente, tal como está planteado por los grandes capitostes de las empresas transnacionales, según se desprende de los documentos filtrados de sus conciliábulos secretos llamados Bilderberg, Consejo de Relaciones Exteriores, la Trilateral, las logias masónicas, la B’nai B’rith, etc.

Sí existen diferencias con Occidente
Lo andino es en verdad un ethos, una identidad más allá de las características raciales o culturales que más bien las agrupa y las unifica sin eliminarlas. Si algo caracteriza a lo andinoamericano es su respeto a la biodiversidad que incluye también a los seres humanos (puesto que nosotros también somos parte de la vida) por lo que es natural que no vea las diferencias como desunión sino como complemento (pues otra de las características que tiene es la complementariedad, en la que los elementos no se enfrentan y anulan sino más bien se apoyan, como pasa en los rompecabezas). Esta lógica es la que se observa, por ejemplo, en los mercados andinos que, a diferencia de los occidentales, nadie intenta “competir” para “ganar” y “sobresalir” y hacerse “rico y poderoso”, sino más bien de lo que tratan es de compartir equilibradamente el producto total de las ganancias, lo cual no anula la individualidad de nadie si no lo que no se da es la individuación del capital final, que es algo diferente. Tanto el comerciante andino como el occidental son individuos que se esfuerzan por hacer lo mejor posible su oficio; la diferencia está en que, en el andino, no existe la idea de la apropiación de los resultados del esfuerzo en un solo individuo.

Definiciones occidentales para no occidentales
Y todo esto no es producto de los que dicen que se trata de un “comunitarismo andino” como si fuese un invento más de Occidente trasplantado a América. Esta forma de ser y de vivir, muy por el contrario, está incorporada a la lógica de nuestra civilización, y no necesita de calificaciones que se prestan más a confusión que a una descripción. El comunitarismo es una visión europea de cómo Occidente NO ENTIENDE a los otros pueblos, no cómo los entiende. Es una manera fácil de agrupar en un solo cajón todo aquello que la razón occidental no puede comprender (algo así como el nombre de “World music” que le han puesto a todos los géneros musicales que no son de su civilización). Pero en ese genérico se encuentran muchas sutilezas que, bien analizadas, no son tan simples de calificar de “comunismo primitivo” pues no lo son. La mentalidad andinoamericana no es racionalista, por lo tanto mal haríamos en pensar que aquí se haya desarrollado una forma colectivista que es producto principalmente de una organización racional del espacio y de la sociedad.

Hacer nación es tarea nuestra
Finalmente, si consideramos que andinoamérica no es una raza sino una nación lo que se debe empezar a hacer es ir eliminando de nuestra mente la idea de que lo andino tiene que venir de la sierra, tiene que expresarse en un idioma prehispánico, tiene que estar vestido “folclóricamente” y tiene que poseer un determinado color de piel. La andinidad está más bien en la idea de nación que tenemos, en los valores que ella representa, en la promesa de ella ofrece de no destruir el mundo sino, al contrario, defenderlo de la enfermedad de la explotación. Eso y mucho más es la esencia de lo andino y a eso es a lo que debemos apuntar tanto en nuestras expresiones diarias como en las nociones de educación y formación de nuestras futuras generaciones.

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Lucha semántica
by KR Monday, Jun. 29, 2009 at 8:10 AM

Enrique Alvizuri,

Me parece que tu artículo refleja problemas cruciales, pero opino que los planteas con unos errores de fondo y de lenguaje, que son justamente los que cultiva la cultura dominante, neocolonial, opresora y destructora.

Primero.
Por empezar, el tema NACIÓN y ESTADO.

Confundes los dos. Como dice justamente Marcelo Luna de la nación Charrúa (1) “para nosotros la cultura es la categoría central y cuando decimos cultura decimos territorio” este es el concepto fundamental de NACIÓN, por muy muy pequeña que pueda ser. Un pueblo con una cultura propia, y entonces con una lengua (que muchos llamarán por supuesto dialecto...), y con un territorio en el que se reconoce, es una NACIÓN. Un concepto más natural, boregional, de nación, que esos que nos transmite la cultura colonial.

Una cultura que mezcla a propósito el término de nación con el de estado, para camuflar que la mayor parte de los estados NO SON NACIONES, sin complejos plurinacionales, sometidos a un poder central, casi siempre colonial, neocolonial, imperialista o siervo del imperio. Las naciones no son “conglomerados de etnias, idiomas, culturas totalmente diversas” porqué cada nación tienen su propia unidad cultural, aunque con variaciones secundarias según regiones, pero siempre con una unidad linguística de base.

El ESTADO es otra cosa. Es la máxima forma institucional de un conjunto social, que puede ser ESTADO-NACIÓN cuando comprende varias naciones, varios pueblos, o un ESTADO NACIONAL, cuando responde al poder de una sola nación, de un único pueblo. Es el estado que somete a diferentes naciones. Y no confundas por favor un Continente con una nación. Esto sí que es lo más absurdo.

Esta tergiversación semántica, es lo que les sirve a los poderes supranacionales para someternos, para que no reconozcamos nuestras características nacionales, cada pueblo como NACIÓN de todo derecho, y como espacio natural de desarrollo, cultural en primer lugar. Por muy pequeño que pueda ser, por supuesto, pero con los mismos derechos inter-nacionales que todos los demás.

Segundo.
La raza.
Todos sabemos ya que no existe en la naturaleza humana este concepto. Es un invento fascista, de la cultura occidental, colonial, xenófoba. A estas alturas, nadie puede hablar ya de raza. Uno se vuelve racista en el mismo momento en que pronuncia la palabra raza sin crítica, cuando es referida a humanos y no a otros animales...

Entonces, cuando dices “cuestiones meramente culturales y raciales” revelas una confusión muy importante.

Tercero.
Latinoamérica.

Este es un típico concepto que nos han metido hasta el fondo del cerebro, del lenguaje dominante, y que responde únicamente a la necesidad de dominar con lenguas de origen latino (castellano, portugués, etc.) las naciones masacradas, sometidas, saqueadas con la colonización. Nada de latina. O mejor dicho: lo será hasta cuando quede colonizada, culturalmente por empezar.

Este continente es Abya Yala, según el nombre más
común de los pueblos originarios, de las naciones del continente. Hablar de latinos, es en el fondo hablar de colonizados, y todavía culturalmente sometidos, corrompidos, por lo menos en su conciencia del ser.

Cuarto (y termino, no aguanto más).
Eso de lo del “divide et impera” de los latinos, o romanos. Lo típico de todas las políticas imperialistas.

Bueno, sólo te diré que si no nos reconocemos a nosotros mismos por lo que somos, si no reconocemos nuestra nacionalidad natural, si creemos todavía que el mestizaje significa abandonar la lengua de la madre, de la familia, de la tierra, entonces vamos muy mal. Entonces sí que cualquier mentira, cualquier discurso y política nos puede arrastrar allí donde les interesa a los patronos.

Hoy está claro que hay que reforzar y hasta construir estados plurinacionales sobre las cenizas del patio trasero. Es un paso muy importante. Hay que recuperar conciencia, cultura, lengua, territorio, formas de vivir en armonía con la Madre Tierra, en comunidad y solidaridad con todas las naciones, es decir con todos los pueblos. Pero sin perder el Norte de lo qué somos nunca!

La unidad de la diversidad siempre se hace sobre el reconocimiento de la esta diversidad. Lo contrario es violento, injusto, destructivo de uno y del otro que nos se reconocen.

Cuando todas las más de cinco mil naciones que vivimos en la Tierra (2), que hacemos su máxima riqueza que está justamente en la diversidad, seremos libre CADA UNA, entonces sí será posible la libertad para todas.
No inventados naciones inexistentes, unidades ficticias, sino reconociendo siempre al otro con sus características y ayudándoles en desarrollarlas, que es lo más bonito!

(1)
Una nación sumergida hasta ahora, en el Chaco de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil), ver entrevista muy interesante en: http://argentina.indymedia.org/news/2009/06/676736.php

(2)
Te aconsejo esta lectura:
http://chiapas.indymedia.org/display.php3?article_id=164663&keyword=Raveli&phrase

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corrección
by kr Monday, Jun. 29, 2009 at 8:15 AM

Escribo:
la mayor parte de los estados NO SON NACIONES, sin complejos plurinacionales,

para: SINO COMPLEJOS PLURINACIONALES

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Señor KR:
by Luis Enrique Alvizuri Monday, Jun. 29, 2009 at 12:14 PM
luisalvizuri@yahoo.com

En principio agradeciéndole de veras su gentil carta con las observaciones muy inteligentes de su parte. Como usted sabe, nadie puede pretender tener toda la verdad ni menos estar libre de errores. Por eso me parece muy atinado que personas como usted nos ayuden a ver en qué estamos equivocados para poder así mejorar nuestras propuestas.
Ahora bien, en aras del respeto que usted se merece, es imperioso que le conteste para que no piense que no me han interesado sus cuestionamientos.

1. En lo que respecta a su primer punto usted dice:
“…y cuando decimos cultura decimos territorio” este es el concepto fundamental de NACIÓN…”

Interesante punto de vista que reivindica la asociación de nación con territorio. Hasta donde sé normalmente se acostumbra a definir a la nación sin la necesidad de territorio puesto que existen numerosas de ellas que no lo poseen pero no por ello dejan de ser nación (por ejemplo, los pastunes, los palestinos, los kurdos y un largo etcétera que incluye numerosas poblaciones andinas). En este sentido su idea no es mejor ni peor que la que yo utilizo sino simplemente diferente. El problema estaría en que, si aceptamos en este momento la suya, puede ser empleada por el imperio para negarle a las naciones que carecen de territorio su existencia (“como tú no tienes territorio entonces no eres nación”). Entonces es un arma de doble filo y habría que tener cuidado puesto que el remedio puede ser peor que la enfermedad.

También dice:
“Un pueblo con una cultura propia, y entonces con una lengua (que muchos llamarán por supuesto dialecto…”

No es cierto, al menos hasta donde lo indica la antropología, que existan naciones con una sola lengua. En toda agrupación humana se dan variantes y, además, los seres humanos no tenemos la obligación de ser monolingües porque eso sí que es una falsedad que puede ser usado como motivo de discriminación (“si tú eres del altiplano entonces tienes que hablar aimara, no otro idioma”). Eso es falso: en el altiplano de nuestro continente se hablan tres idiomas diferentes: aimara, quechua y español. Obligar a los niños a hablar solo aimara por el simple hecho de haber nacido en ese lugar es un absurdo. Por eso entenderá que no se puede identificar a una nación con un idioma. Además les cierra usted la puerta a las personas mudas de nacimiento y a aquellas que, por cuestiones personales, como el matrimonio o la nacionalización, aún no pueden hablar ese idioma. Como verá, no es tan fácil decir que somos una sola nación porque tenemos un solo idioma. La lógica y la sensatez nos dice que es preferible saber varios de ellos y usarlos para poder interrelacionarnos con los demás seres humanos. Ser una nación no significa castrar la capacidad humana de ampliar sus horizontes idiomáticos (sería larga la lista de naciones en el mundo que contienen en su esencia varios idiomas —no dialectos— y sin embargo ellas no se sientes divididas. ¿Cómo explicaría eso?).

Luego dice:
“…Las naciones no son “conglomerados de etnias, idiomas, culturas totalmente diversas” porqué cada nación tienen su propia unidad cultural, aunque con variaciones secundarias según regiones, pero siempre con una unidad linguística de base.”

Lo mismo: no conozco una nación que diga que es obligatorio el uso de tal idioma para pertenecer a ella. Por ejemplo, en el caso de la nación israelí, el gobierno sionista ha obligado a usar el yídish con la intención de consolidar la nación a través de un solo idioma. Pero permítame ponerle la siguiente cita que creo que nos ilustra mucho.

“El yidis,1 yídico o yídish (ייִדיש yidish o אידיש idish, literalmente: "judío"; proveniente del alto alemán medio jüdisch y trascrito al inglés como yiddish) es el idioma oriental del judeoalemán, hablado por las comunidades judías del centro de Europa (los ashkenazis). Si bien toma la mayor parte de su sintaxis y léxico del alemán, tiene importantes préstamos de lenguas eslavas, del arameo y del hebreo (más específicamente del hebreo de Tiberíades). Se emplea habitualmente el alfabeto de este último para su escritura. El yidis se desarrolló en Europa Central a partir del siglo X y evolucionó junto con las lenguas del entorno. Hoy, tras la virtual erradicación de la población judía centroeuropea a causa del holocausto y la emigración por salvaguardia, su población hablante se redujo de 13 millones (1930) a 3 millones de personas (2005). Algunos grupos de judíos ortodoxos en todo el mundo utilizan el yidis para la comunicación habitual, puesto que el hebreo —que es el idioma de las plegarias y el estudio de la Torá— es considerado sagrado.”

Como verá usted, la pregunta que todos los judíos del mundo se hacen (en especial, los del medio oriente) es ¿y por qué tiene que ser ese idioma europeo obligatorio para nosotros que hablamos otros idiomas, entre ellos el nuestro que es el hebreo? Este ejemplo creo que ilustra lo peligroso que resulta tratar de imponer idiomas con la idea de “generar naciones” a través de ellos. Particularmente pienso que la lengua es una consecuencia de una realidad social y no una causa.

Luego dice:
“…un ESTADO NACIONAL, cuando responde al poder de una sola nación…”

Lo que usted intenta decirme es que un Estado debe identificarse con una sola nación. El problema con eso es que, en el mundo real, no existe, solo en el mundo semántico. No se ha dado el caso de que una sola nación haya formado algún Estado. De que existen intentos sí. Por ejemplo en nuestra selva amazónica existen unidades tribales que lo reclaman. Pero hasta ahora no son un hecho real. En la historia sí hemos tenido casos contrarios como la nación Inka, conformado por una serie de naciones aliadas y conquistadas. Ninguna nación de ese Estado Inka perdió su identidad, y cuando éste cayó, todas se liberaron y conformaron un nuevo Estado bajo el dominio español. Eso es lo que dice la historia.

Más adelante dice:
“Y no confundas por favor un Continente con una nación.”

No creo haberme confundido puesto que son dos palabras de dos contextos diferentes. El concepto “continente” se refiere a un aspecto geográfico, a una porción de tierra. El otro, “nación”, está vinculado a las relaciones humanas. Puede haber una nación en todo un continente como pueden haber varias. La nación andinoamericana puede ocupar una parte o todo el continente dependiendo del grado de extensión que esta nación tenga. No creo estar confundido.

2. En cuanto al segundo punto usted escribe que yo insinúo ser racista al extraer una frase de mi artículo:
“…cuestiones meramente culturales y raciales…”.

Pero si se da cuenta ese es el argumento que yo menciono que utilizan los dominadores, no que yo sostengo que existe. Son ellos los que usan la racialidad para dominar. Quizá no he sido claro al expresarme en este punto.

3. En su tercer punto usted menciona:
“…de dominar con lenguas de origen latino (castellano, portugués, etc.).”

No debe usted olvidar el los idiomas están sujetos al devenir de la historia y de los tiempos, y que son elementos vivos y cambiantes. Las lenguas van y vienen a lo largo del tiempo y nadie se ofende ni sufre por ello: es el proceso de la vida. Antes de la llegada de los inkasm en el Perú la nación huari impuso un idioma de la costa, llamado quechua, como elemento unificador. Ellos no hablaban quechua. Cuando llegan los inkas y conquistan el Cusco ellos hablaban aimara, su lengua de origen. Inmediatamente instauraron el uso del quechua como habla común. Es decir, prefirieron sacrificar su propio idioma original con el fin de unificar su imperio. Si los inkas renunciaron a su lengua por buscar la unidad ¿por qué nosotros tendríamos que hacer lo contrario?

Luego dice:
“Este continente es Abya Yala,…”

En cuanto a nombres aún no hay un consenso. Tal vez algún día lo haya, pero por ahora cada quien es libre de hacer su propuesta. Yo tengo la mía pero no digo que la de usted esté equivocada porque mañana puede ser que se acepte. ¿No le parece?

4. Finalmente, en su cuarto punto usted pone:
“…que el mestizaje significa abandonar la lengua de la madre,…”

Estoy seguro que usted es un mestizo y que sus antepasados se mezclaron con otras culturas y así sucesivamente. No existe la nación pura; eso lo sostuvieron los nazis con el fin de separar a la gente entre unos y otros. Todo ser humano es producto de una línea interminable de mestizaje y la razón es muy simple: según las ciencias biológicas, los animales siempre buscan procrearse con grupos vecinos porque la endogamia, la reproducción entre ellos, degenera la especie. Por eso todos los animales necesitan ser “mestizos” para no crear monstruos y desaparecer. Entonces no son razones ideológicas las que nos obligan a mezclarnos con otras culturas y “razas”; es algo necesario para la conservación natural. Este solo argumento descalifica la idea del purismo racial, sea blanco o nativo, porque a nadie le gustaría procrear hijos deformes e infértiles.

Por otro lado menciona:
“Hay que recuperar conciencia, cultura, lengua, territorio, formas de vivir en armonía con la Madre Tierra, en comunidad y solidaridad con todas las naciones, es decir con todos los pueblos.”
“La unidad de la diversidad siempre se hace sobre el reconocimiento de la esta diversidad.”
“No inventados naciones inexistentes, unidades ficticias, sino reconociendo siempre al otro con sus características y ayudándoles en desarrollarlas, …”

En ello estamos totalmente de acuerdo y no podría haberlo dicho mejor. Lo felicito.

Comentario final:
Amigo KR, como verá usted estamos en una debate que es aún largo pero creo que nos encontramos del mismo lado, pateamos para el mismo arco, pero, al igual que los futbolistas, intentamos hacerlo de diferentes maneras y ahí está lo interesante del tema. Si todos pensáramos igual nos agotaríamos y nos aburriríamos, pero en el fondo, salvo estos intercambios de opiniones, ambos buscamos nuestra independencia y la recuperación de nuestra identidad. Igualmente los dos somos conscientes que es necesario el cambio porque, así como están las cosas, estamos poniendo en peligro, no solo al género humano, sino al planeta Tierra. Por lo tanto, saludo su interés y me alegro de haber podido compartir con usted este alturado debate.

Le agradezco nuevamente y mis más calurosas felicitaciones.

Atentamente
Luis Enrique Alvizuri

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Un buen debate
by K. Raveli Wednesday, Jul. 01, 2009 at 4:21 PM
arzo.6864@romandie.com

Bueno, Enrique (lo de señor no me encanta demasiado, entre contertulios que están del mismo lado, como dices), acepto pasar del 'tu' de la hermandad insurgente al Usted de las costumbres... Sin definir qué costumbres. Bueno, me gusta ser crítico todo lo que sea posible, ya ves... perdón ya ve. Ser crítico y autocrítico creo que es la única forma de no dejarse atrapar por los valores dominantes (de las clases dominantes) sin enterarse uno.

Le agradezco mucho los saludos, pero sobre todo el empuje de este debate tan importante hoy.

Por supuesto, nadie tiene la verdad, aunque existiera sobre todo en los procesos sociales, y la única posibilidad de acercarse a un sentido y transcurso natural de vida es con el debate, la comunicación humana. Es lo que nos diferencia de muchos animales. Justamente la esencia del lenguaje, de las lenguas, que desde antes de nacer hemos escuchado desde las tripas de nuestra madre. La primera realidad armónica exterior de nuestra existencia. La música de nuestro ser.

Vamos entonces siguiendo el hilo de sus argumentos, señor.
Estoy encantado de poder hacerlo aquí, Enrique.

Y empezamos por el territorio.

En mi comentario el término de territorio llegaba de una cita de Marcelo Luna de la nación Charrúa. Personalmente prefiero ecosistema, biosistema, conjunto bioregional. Porque justamente hay pueblos que no tienen (siempre?) un territorio estable. Los Rom, muy conocidos en Europa, por ejemplo. Pero en cada estancia establecen una relación específica con Madre Tierra y las comunidades cercanas a donde se establecen.

De los Palestinos mejor no hablar ahora, por no herir sensibilidades... pero le haré observar que justamente se les llama sobre la base del nombre antiguo de territorio donde viven: Palestina. Probablemente desde mucho, muchísimo tiempo. Es su tierra. Desde donde les quiere expulsar un estado fascista, racista y militarista.

Los 40 millones de kurdos también viven en su tierra probablemente desde la revolución neolítica. Un territorio luego repartido por el colonialismo europeo entre cuatro estados (Turquía, Irak, Irán y Siria), tanto que su fiesta nacional, el Newroz, es también una fiesta de la tierra, del fuego y de la vida... Es uno de los pueblos más ligados a la tierra de Medio Oriente!
Bien es verdad de que AHORA, por brutal imposición y por otras graves consecuencias del colonialismo, hablan el turco, el árabe y el farsi, y en Alemania, donde viven muchos de ellos refugiados, el alemán. Además de tres variantes del kurdo y sus dialectos. Pero, Enrique, su cultura tiene un tronco común, que no es racial justamente (por no existir las razas) sino social, de costumbres, de relación bioregional justamente, de apego a su tierra, su territorio, lo que produce su cultura, símbolos colectivos, arquetipos personales...

Imagino que Marcelo Luna quiere subrayar el terrible drama de la sumersión, o invisibilización como dice él, porque mientras que el territorio es materialmente muy perceptible y concreto como referencia, en la actual cultura globalizada una lengua lo es casi sólo si se refleja en documentos y otros rastros escritos, y por esto habla de territorio. Pero, la relación entre los humanos y la tierra, no es necesariamente a través de una región definida y fijada establemente en la historia del ser pueblo.

Por eso también los estados coloniales e imperialistas siempre intentan aniquilar o absorber y subsumir la cultura de las naciones dominadas, y hacer desaparecer su lengua, que es el cemento fundamental de una comunidad. Por supuesto, si este territorio existe, y casi siempre es así, esto aparece como más determinante debido a su concreción física, alimentaria por ejemplo. O, como estamos viendo en las últimas luchas de las naciones amazónicas, por ser reconocido como elemento indisoluble de autoafirmación (autoreconocimiento como pueblo-nación específico) y autodefinición (como pueblo-cultura con relación a la tierra y su entorno) (*).

Sin embargo, tanto como en la naturaleza la tierra no es de nadie y la propiedad privada es sólo un valor producido o creado esencialmente con el modo de producción neolítico, y luego, a través de otros modos más desarrollados ha llegado a la patología social y bioética de la propiedad privada capitalista, así todo animal y no digamos persona tendría que poder beneficiarse del uso, pase y estancia en cualquier parte de este magnífico satélite de Padre Sol. Sin no interfiere con otras relaciones bioregionales de otros colectivos y, porque no, personas. Esto habría que debatirlo mucho, lo del sentido de la relación individual con la tierra, bajo las alienaciones y reificaciones engendradas en el respectivo modo dominante de desarrollo.

Las culturas andinas tienen mucho que enseñar en esto!

Así se borran de un plumazo los argumentos de los estados, de los oligarcas, de los pueblos agresivos, de los intereses individuales contra los de las colectividades. Y no hay ningún argumento en favor de los imperios, colonos, sociedades capitalistas, etc. en esta ética natural, SINO TODO LO CONTRARIO!!!
.

Luego, otra cuestión donde pienso que me ha malentendido: la lengua como obligación.
Nada de esto.
Además, si cabría una obligación social, sería aquella de conocer más de una lengua, bastante más que la jerga del entorno próximo, el dialecto de la propia comunidad (en cada etapa de la la vida de cada uno), luego la lengua regional y nacional, más por supuesto (esto sí por obligación) la lengua del estado, y al ser posible otra lengua nacional o mejor todavía una lengua internacional (chino, inglés, árabe, etc.). Dentro de muy pocos años esto será no solo posible, sino natural.
Muchos programas educativos ya lo contemplan.

En Europa hay muchos niños que entienden y hasta hablan tres lenguas estatales, además del dialecto tribal (de su región o barrio) y las jergas de grupo que se forman en la adolescencia! El caso español, conocido por su clásica glotofobia, es la excepción de ignorancia general, en Europa por lo menos. Una paradójica herencia de la absurda autocomplacencia hegemónica (la historia de lo latino y lo iberoamericano) que les ha caracterizado a los castellanos y a sus vasallos y muñecas culturales.

En África pasa lo mismo.
Hasta se desarrollan nuevas lenguas internacionales mezcladas con el inglés o (mucho menos) el francés, para comunicarse entre diferentes naciones (en Congo hay más de 400 naciones originarias, en Nigeria más de 200, por ejemplo) por encima de la lengua estatal oficial. Que suele ser la lengua de la nación dominante en el respectivo estado: los wolof en Senegal, los fang en Guinea Ecuatorial, etc. o hasta una lengua colonial de otro continente (hasta ahora inglés, francés y árabe sobre todo).

No quiero hablar de Abya Yala, para no ofender.
Pero la autodefinición de “latinos” a mi personalmente me da vergüenza ajena muchas veces... en cierta medida. Con perdón. Y mire que lo digo justamente como mestizo latino de origen.
Pero, desde luego, me preocupo de aprender el idioma natural del país donde me encuentro. Una obligación ética, hoy en día, antes que cultural y ecológica.

Por supuesto, ENTONCES, no puede ser obligatorio el uso de un idioma para “pertenecer” a una nación. Si hablamos de obligatorio, tenemos que entenderlo en sentido moral. Una obligación moral, de respeto natural de los demás. Y de todo el entorno, diría.
Obligatorio sólo lo ponen los estados, como herramienta de dominio. A hierro y fuego si hace falta, llegando al genocidio, como hicieron los castellanos en Abya Yala.
El mayor genocidio que la historia nunca haya conocido.

Pero, si no hablo la lengua de una nación ¿como diablo puedo pertenecer a esta nación?
Este es el drama que viven muchísimas naciones colonizadas que han padecido glotofagia a lo largo de mucho tiempo !!! Las naciones invisibilizadas de las que habla Marcelo Luna.

Mire el caso de los vascos.
Los estados francés y español se dividen todavía este territorio y sus riquezas, y han intentado enseguida, desde hace muchos siglos, exterminar la lengua vasca (el euskara). Claro, en el continente que dicen civilizado, con métodos menos brutales de los utilizados en Abya Yala...
Y mire que es el idioma viviente más antiguo que existe, por lo menos en Europa. Muy anterior al griego. Y al latín por supuesto.
Es un idioma que actualmente se reconoce como el origen de muchas otras lenguas en sus formas más antiguas, y no sólo del continente europeo. Inclusive con relación al griego!

Pero mire en que situación se encuentran los vascos:
hasta hace poco, los dos estados coloniales habían conseguido reducir el uso del euskara al 5 – 10 % de la población. Hasta el final de la dictadura de Franco. El punto más bajo nunca alcanzado por una población de cerca de tres millones de habitantes.

¿Entonces los vascos, que se definen o se llaman a si mismos “euskaldun” (es decir: “el que habla el euskara”), no pertenecen a la nación vasca si no hablan el idioma natural? Pues no, es evidente que no. Pero, por supuesto, tienen que tener por lo menos intención, interés, y hasta digamos curiosidad para recuperarla.
Esto naturalmente solo hasta conseguir la independencia, que modificará las condiciones generales de su desarrollo, como hemos visto últimamente en otros casos (Finlandia, Noruega, Eslovaquia, etc.), no sólo en Europa. La soberanía siempre permite acelerar las renovaciones culturales.

En cualquier caso, como sabrá, después de 50 años de lucha de autodeterminación, llevada hasta ahora sobre todo por una organización político-militar, la nación vasca ha conseguido de una forma o de otra, directa o indirectamente, una recuperación que se acerca hoy al 30% de la población.
Cada año se mejoran los porcentajes. Es natural.

En fin.
Creo que me he explicado sobre lo que entiendo por territorio, lengua y nación, recordando que son más de 5000 en nuestro planeta, todas con el mismo derecho de desarrollarse. Todas con estupendos idiomas que hay que desarrollar, aunque lo hablen ahora pocos centenares de personas.

Por lo del estado, sí estoy convencido que cada nación, grande o pequeña, tiene que disponer de su propia organización institucional autónoma que asegure soberanía y desarrollo. Me parece lógico, natural, necesario. Evidentemente.
Cada nación un estado, hasta liberación general de la humanidad de su necesidad para todos. Superando también los estados-nación plurinacionales, a menos que sean realmente confederales, absolutamente federales, respetuosos y solidarios al extremo con la diversidad interna plurinacional. Pero, en general, el estado-nación centralista no es nada más que un residuo de una estructura de desarrollo colonial, imperialista.

Hay más cuestiones de su escrito que se podrían tratar.
Una en particular me preocupa: el tema judío.
Creo que el ejemplo de los judíos ilustra muy bien el hecho de que no se puede transformar la nación en un concepto basado sobre una ideología (la religión es una ideología), como por supuesto hace en general el estado-nación con su filosofía del derecho positivo.

Decimos que el sionismo es un heredero del fascismo justamente por mezclar de forma oportunista los conceptos de pueblo, nación, religión, estado, etc. en función del dominio de una minoría sobre las mayorías. Cuando todo es muy simple: los judíos tiene también una característica histórica de dispersión, de diáspora (por desgracia, fruto a su vez de otros(s) proceso(s) colonial(es), pero no se puede mezclar la pertenencia a un credo ideológico-religioso con el hecho de ser pueblo o nación. Menos aún fundar un estado sobre estas bases. Es en realidad otro producto del imperialismo, bajo otros ropajes, y gracias a cantidades impresionantes de dinero o intereses económicos multinacionales.

Por favor, no me hable más de razas.
Todos salimos de África, Madre África es nuestra tierra de origen ancestral, y la única raza que existe es todo el conjunto de esta todavía primitiva sociedad de animales, más o menos desarrollados, que llamamos humanos. Todos. Neandertales inclusive, que también están en nuestra herencia genética como la del Homo Antecessor, antropófago madre mía!
¿Primitiva?
Sí, saldremos de lo primitivo sólo cuando superaremos la violencia que está en la base del sistema actual de poder y desarrollo capitalista, fundado también sobre el valor humano del Tener por encima del valor del Ser. No es por conducir un carro, beber cacacola o utilizar una computadora que no se es primitivo, a mi juicio. Y vemos cuanto de brutalmente primitivo tenemos alrededor y dentro de nosotros....

Un saludo respetuoso.
K. Raveli

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(*)
En un trabajo de hace algún tiempo he asumido como fundamentales cuatro componentes de un proceso de autodeterminación:

 la autoafirmación
 la autodefinición
 la autodelimitación y
 la autodisposición

Para más detalles, este texto (¿Autodeterminación o derecho de autodeterminación?) se encuentra aquí:
URL
http://chiapas.indymedia.org/local/webcast/uploads/dad_pdf.pdf


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Un buen debate
by K. Raveli Wednesday, Jul. 01, 2009 at 4:24 PM
arzo.6864@romandie.com

Bueno, Enrique (lo de señor no me encanta demasiado, entre contertulios que están del mismo lado, como dices), acepto pasar del 'tu' de la hermandad insurgente al Usted de las costumbres... Sin definir qué costumbres. Bueno, me gusta ser crítico todo lo que sea posible, ya ves... perdón ya ve. Ser crítico y autocrítico creo que es la única forma de no dejarse atrapar por los valores dominantes (de las clases dominantes) sin enterarse uno.

Le agradezco mucho los saludos, pero sobre todo el empuje de este debate tan importante hoy.

Por supuesto, nadie tiene la verdad, aunque existiera sobre todo en los procesos sociales, y la única posibilidad de acercarse a un sentido y transcurso natural de vida es con el debate, la comunicación humana. Es lo que nos diferencia de muchos animales. Justamente la esencia del lenguaje, de las lenguas, que desde antes de nacer hemos escuchado desde las tripas de nuestra madre. La primera realidad armónica exterior de nuestra existencia. La música de nuestro ser.

Vamos entonces siguiendo el hilo de sus argumentos, señor.
Estoy encantado de poder hacerlo aquí, Enrique.

Y empezamos por el territorio.

En mi comentario el término de territorio llegaba de una cita de Marcelo Luna de la nación Charrúa. Personalmente prefiero ecosistema, biosistema, conjunto bioregional. Porque justamente hay pueblos que no tienen (siempre?) un territorio estable. Los Rom, muy conocidos en Europa, por ejemplo. Pero en cada estancia establecen una relación específica con Madre Tierra y las comunidades cercanas a donde se establecen.

De los Palestinos mejor no hablar ahora, por no herir sensibilidades... pero le haré observar que justamente se les llama sobre la base del nombre antiguo de territorio donde viven: Palestina. Probablemente desde mucho, muchísimo tiempo. Es su tierra. Desde donde les quiere expulsar un estado fascista, racista y militarista.

Los 40 millones de kurdos también viven en su tierra probablemente desde la revolución neolítica. Un territorio luego repartido por el colonialismo europeo entre cuatro estados (Turquía, Irak, Irán y Siria), tanto que su fiesta nacional, el Newroz, es también una fiesta de la tierra, del fuego y de la vida... Es uno de los pueblos más ligados a la tierra de Medio Oriente!
Bien es verdad de que AHORA, por brutal imposición y por otras graves consecuencias del colonialismo, hablan el turco, el árabe y el farsi, y en Alemania, donde viven muchos de ellos refugiados, el alemán. Además de tres variantes del kurdo y sus dialectos. Pero, Enrique, su cultura tiene un tronco común, que no es racial justamente (por no existir las razas) sino social, de costumbres, de relación bioregional justamente, de apego a su tierra, su territorio, lo que produce su cultura, símbolos colectivos, arquetipos personales...

Imagino que Marcelo Luna quiere subrayar el terrible drama de la sumersión, o invisibilización como dice él, porque mientras que el territorio es materialmente muy perceptible y concreto como referencia, en la actual cultura globalizada una lengua lo es casi sólo si se refleja en documentos y otros rastros escritos, y por esto habla de territorio. Pero, la relación entre los humanos y la tierra, no es necesariamente a través de una región definida y fijada establemente en la historia del ser pueblo.

Por eso también los estados coloniales e imperialistas siempre intentan aniquilar o absorber y subsumir la cultura de las naciones dominadas, y hacer desaparecer su lengua, que es el cemento fundamental de una comunidad. Por supuesto, si este territorio existe, y casi siempre es así, esto aparece como más determinante debido a su concreción física, alimentaria por ejemplo. O, como estamos viendo en las últimas luchas de las naciones amazónicas, por ser reconocido como elemento indisoluble de autoafirmación (autoreconocimiento como pueblo-nación específico) y autodefinición (como pueblo-cultura con relación a la tierra y su entorno) (*).

Sin embargo, tanto como en la naturaleza la tierra no es de nadie y la propiedad privada es sólo un valor producido o creado esencialmente con el modo de producción neolítico, y luego, a través de otros modos más desarrollados ha llegado a la patología social y bioética de la propiedad privada capitalista, así todo animal y no digamos persona tendría que poder beneficiarse del uso, pase y estancia en cualquier parte de este magnífico satélite de Padre Sol. Sin no interfiere con otras relaciones bioregionales de otros colectivos y, porque no, personas. Esto habría que debatirlo mucho, lo del sentido de la relación individual con la tierra, bajo las alienaciones y reificaciones engendradas en el respectivo modo dominante de desarrollo.

Las culturas andinas tienen mucho que enseñar en esto!

Así se borran de un plumazo los argumentos de los estados, de los oligarcas, de los pueblos agresivos, de los intereses individuales contra los de las colectividades. Y no hay ningún argumento en favor de los imperios, colonos, sociedades capitalistas, etc. en esta ética natural, SINO TODO LO CONTRARIO!!!
.

Luego, otra cuestión donde pienso que me ha malentendido: la lengua como obligación.
Nada de esto.
Además, si cabría una obligación social, sería aquella de conocer más de una lengua, bastante más que la jerga del entorno próximo, el dialecto de la propia comunidad (en cada etapa de la la vida de cada uno), luego la lengua regional y nacional, más por supuesto (esto sí por obligación) la lengua del estado, y al ser posible otra lengua nacional o mejor todavía una lengua internacional (chino, inglés, árabe, etc.). Dentro de muy pocos años esto será no solo posible, sino natural.
Muchos programas educativos ya lo contemplan.

En Europa hay muchos niños que entienden y hasta hablan tres lenguas estatales, además del dialecto tribal (de su región o barrio) y las jergas de grupo que se forman en la adolescencia! El caso español, conocido por su clásica glotofobia, es la excepción de ignorancia general, en Europa por lo menos. Una paradójica herencia de la absurda autocomplacencia hegemónica (la historia de lo latino y lo iberoamericano) que les ha caracterizado a los castellanos y a sus vasallos y muñecas culturales.

En África pasa lo mismo.
Hasta se desarrollan nuevas lenguas internacionales mezcladas con el inglés o (mucho menos) el francés, para comunicarse entre diferentes naciones (en Congo hay más de 400 naciones originarias, en Nigeria más de 200, por ejemplo) por encima de la lengua estatal oficial. Que suele ser la lengua de la nación dominante en el respectivo estado: los wolof en Senegal, los fang en Guinea Ecuatorial, etc. o hasta una lengua colonial de otro continente (hasta ahora inglés, francés y árabe sobre todo).

No quiero hablar de Abya Yala, para no ofender.
Pero la autodefinición de “latinos” a mi personalmente me da vergüenza ajena muchas veces... en cierta medida. Con perdón. Y mire que lo digo justamente como mestizo latino de origen.
Pero, desde luego, me preocupo de aprender el idioma natural del país donde me encuentro. Una obligación ética, hoy en día, antes que cultural y ecológica.

Por supuesto, ENTONCES, no puede ser obligatorio el uso de un idioma para “pertenecer” a una nación. Si hablamos de obligatorio, tenemos que entenderlo en sentido moral. Una obligación moral, de respeto natural de los demás. Y de todo el entorno, diría.
Obligatorio sólo lo ponen los estados, como herramienta de dominio. A hierro y fuego si hace falta, llegando al genocidio, como hicieron los castellanos en Abya Yala.
El mayor genocidio que la historia nunca haya conocido.

Pero, si no hablo la lengua de una nación ¿como diablo puedo pertenecer a esta nación?
Este es el drama que viven muchísimas naciones colonizadas que han padecido glotofagia a lo largo de mucho tiempo !!! Las naciones invisibilizadas de las que habla Marcelo Luna.

Mire el caso de los vascos.
Los estados francés y español se dividen todavía este territorio y sus riquezas, y han intentado enseguida, desde hace muchos siglos, exterminar la lengua vasca (el euskara). Claro, en el continente que dicen civilizado, con métodos menos brutales de los utilizados en Abya Yala...
Y mire que es el idioma viviente más antiguo que existe, por lo menos en Europa. Muy anterior al griego. Y al latín por supuesto.
Es un idioma que actualmente se reconoce como el origen de muchas otras lenguas en sus formas más antiguas, y no sólo del continente europeo. Inclusive con relación al griego!

Pero mire en que situación se encuentran los vascos:
hasta hace poco, los dos estados coloniales habían conseguido reducir el uso del euskara al 5 – 10 % de la población. Hasta el final de la dictadura de Franco. El punto más bajo nunca alcanzado por una población de cerca de tres millones de habitantes.

¿Entonces los vascos, que se definen o se llaman a si mismos “euskaldun” (es decir: “el que habla el euskara”), no pertenecen a la nación vasca si no hablan el idioma natural? Pues no, es evidente que no. Pero, por supuesto, tienen que tener por lo menos intención, interés, y hasta digamos curiosidad para recuperarla.
Esto naturalmente solo hasta conseguir la independencia, que modificará las condiciones generales de su desarrollo, como hemos visto últimamente en otros casos (Finlandia, Noruega, Eslovaquia, etc.), no sólo en Europa. La soberanía siempre permite acelerar las renovaciones culturales.

En cualquier caso, como sabrá, después de 50 años de lucha de autodeterminación, llevada hasta ahora sobre todo por una organización político-militar, la nación vasca ha conseguido de una forma o de otra, directa o indirectamente, una recuperación que se acerca hoy al 30% de la población.
Cada año se mejoran los porcentajes. Es natural.

En fin.
Creo que me he explicado sobre lo que entiendo por territorio, lengua y nación, recordando que son más de 5000 en nuestro planeta, todas con el mismo derecho de desarrollarse. Todas con estupendos idiomas que hay que desarrollar, aunque lo hablen ahora pocos centenares de personas.

Por lo del estado, sí estoy convencido que cada nación, grande o pequeña, tiene que disponer de su propia organización institucional autónoma que asegure soberanía y desarrollo. Me parece lógico, natural, necesario. Evidentemente.
Cada nación un estado, hasta liberación general de la humanidad de su necesidad para todos. Superando también los estados-nación plurinacionales, a menos que sean realmente confederales, absolutamente federales, respetuosos y solidarios al extremo con la diversidad interna plurinacional. Pero, en general, el estado-nación centralista no es nada más que un residuo de una estructura de desarrollo colonial, imperialista.

Hay más cuestiones de su escrito que se podrían tratar.
Una en particular me preocupa: el tema judío.
Creo que el ejemplo de los judíos ilustra muy bien el hecho de que no se puede transformar la nación en un concepto basado sobre una ideología (la religión es una ideología), como por supuesto hace en general el estado-nación con su filosofía del derecho positivo.

Decimos que el sionismo es un heredero del fascismo justamente por mezclar de forma oportunista los conceptos de pueblo, nación, religión, estado, etc. en función del dominio de una minoría sobre las mayorías. Cuando todo es muy simple: los judíos tiene también una característica histórica de dispersión, de diáspora (por desgracia, fruto a su vez de otros(s) proceso(s) colonial(es), pero no se puede mezclar la pertenencia a un credo ideológico-religioso con el hecho de ser pueblo o nación. Menos aún fundar un estado sobre estas bases. Es en realidad otro producto del imperialismo, bajo otros ropajes, y gracias a cantidades impresionantes de dinero o intereses económicos multinacionales.

Por favor, no me hable más de razas.
Todos salimos de África, Madre África es nuestra tierra de origen ancestral, y la única raza que existe es todo el conjunto de esta todavía primitiva sociedad de animales, más o menos desarrollados, que llamamos humanos. Todos. Neandertales inclusive, que también están en nuestra herencia genética como la del Homo Antecessor, antropófago madre mía!
¿Primitiva?
Sí, saldremos de lo primitivo sólo cuando superaremos la violencia que está en la base del sistema actual de poder y desarrollo capitalista, fundado también sobre el valor humano del Tener por encima del valor del Ser. No es por conducir un carro, beber cacacola o utilizar una computadora que no se es primitivo, a mi juicio. Y vemos cuanto de brutalmente primitivo tenemos alrededor y dentro de nosotros....

Un saludo respetuoso.
K. Raveli

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(*)
En un trabajo de hace algún tiempo he asumido como fundamentales cuatro componentes de un proceso de autodeterminación:

 la autoafirmación
 la autodefinición
 la autodelimitación y
 la autodisposición

Para más detalles, este texto (¿Autodeterminación o derecho de autodeterminación?) se encuentra aquí:
URL
http://chiapas.indymedia.org/local/webcast/uploads/dad_pdf.pdf


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Una pregunta
by Manu Kimba Thursday, Jul. 02, 2009 at 4:29 AM

A ustedes que parecen controlar algo el tema: porque nadie habla de las naciones indias de Honduras, que tambien estan luchando contra el regimen.

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Una primera aproximación
by K R Thursday, Jul. 02, 2009 at 10:02 AM

Como en otros países de Abya Yala, las naciones indígenas se distribuyen en áreas geográficas hasta ahora no claramente definidas, delimitadas, como lógica consecuencia de la política de exterminio e integración latina colonial.

Pero en todo el territorio estatal (del estado plurinacional de Honduras) se encuentran localizados oficalmente de esta forma:

* específicamente por el occidente, el sur y la zona central (Intibuca, Lempira, La Paz, Santa Bárbara, Comayagua Francisco Morazán y valle) se localiza la nación Lencas,

* en Olancho, Colon y Gracias a Dios se encuentran los Pech,

* en la costa Atlántica (Cortes, Atlántida, Colon, Gracias a Dios e Islas de la Bahía) se encuentran los antiguos originarios de África de habla inglesa y los Garífunas,

* en Gracias a Dios se encuentra una parte de la nación Misquito, los Nahuas en Olancho y los Tawahkas

* en Gracias a Dios Y Olancho, los Chorti

* en la zona fronteriza con Guatemala (Copan y Ocotepeque) los Tolupanes en Yoro y en el Norte
de Francisco Morazán.

Es interesante (!) notar como toda la toponimía original ha sido sustituida por las típicas denominaciones coloniales vaticanas. Es sabido que la religión católica ha sido el principal instrumento, después del extermino, de la glotofagia y substitución cultural para intentar desaparecer las naciones indígenas para el saqueo y el expolio general.

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Una primera aproximación
by K R Thursday, Jul. 02, 2009 at 10:07 AM

Como en otros países de Abya Yala, las naciones indígenas se distribuyen en áreas geográficas hasta ahora no claramente definidas, delimitadas, como lógica consecuencia de la política de exterminio e integración latina colonial.

Pero en todo el territorio estatal (del estado plurinacional de Honduras) se encuentran localizados oficalmente de esta forma:

* específicamente por el occidente, el sur y la zona central (Intibuca, Lempira, La Paz, Santa Bárbara, Comayagua Francisco Morazán y valle) se localiza la nación Lencas,

* en Olancho, Colon y Gracias a Dios se encuentran los Pech,

* en la costa Atlántica (Cortes, Atlántida, Colon, Gracias a Dios e Islas de la Bahía) se encuentran los antiguos originarios de África de habla inglesa y los Garífunas,

* en Gracias a Dios se encuentra una parte de la nación Misquito, los Nahuas en Olancho y los Tawahkas

* en Gracias a Dios Y Olancho, los Chorti

* en la zona fronteriza con Guatemala (Copan y Ocotepeque) los Tolupanes en Yoro y en el Norte
de Francisco Morazán.

Es interesante (!) notar como toda la toponimía original ha sido sustituida por las típicas denominaciones coloniales vaticanas. Es sabido que la religión católica ha sido el principal instrumento, después del extermino, de la glotofagia y substitución cultural para intentar desaparecer las naciones indígenas para el saqueo y el expolio general.

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Buscar información
by Anka Matxaka Thursday, Jul. 02, 2009 at 10:12 AM

Hay alguna información sobre el renacimineto de los pueblos originarios en Honduras, por ejemplo en Google.
Os indico este enlace intetresante:
http://www.honduraslaboral.org/leer.php/863

http://www.honduraslaboral.org/leer.php/863

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Llamamiento pueblos indígenas y negros desde Honduras.
by KR Saturday, Jul. 04, 2009 at 6:58 AM

Los pueblos indígenas y negros de Honduras, mediante el presente documento, queremos dejar firme y clara nuestra posición política frente al Golpe de Estado ocurrido en nuestro país, en los términos que a continuación hemos acordado manifestar ante la opinión pública nacional e internacional:

a) Declarar nuestro repudio y enérgica condena ante la opinión publica nacional e internacional, a los conspiradores del golpe de estado (Micheletti, fuerzas armadas y los poderes fácticos) avalados por Ramón Custodio (Comisionado de Derechos Humanos), Luís Rubí (Fiscal General), los Magistrados de la Corte Suprema de ?Justicia? y los diputados y diputadas del Congreso Nacional representantes de los partidos; Liberal, Nacional, Pinu-Sd, y la Democracia Cristiana.

b) Exigimos sin condiciones el inmediato retorno del Presidente Constitucional de la República Don Manuel Zelaya Rosales, a quien reconocemos como nuestro único presidente electo por nosotros. Por tanto no estamos dispuestos a obedecer ningún orden que emane de Micheletti y sus secuaces.

c) Amparados en el Artículo 3 de la Constitución de la República, que dice; nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones por la fuerza de las armas, aclaramos que estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias, por defender la dignidad de nuestros pueblos mancillados históricamente por los grupos de poder económico, la clase política corrupta y las fuerzas armadas.

d) Solicitamos la urgente presencia del Dr. James Anaya (Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas), la Sra. Victoria Tauli-Corpuz (Foro Permanente de Pueblos Indígenas de la ONU), a la Organización Internacional del Trabajo (oficina Ginebra), a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a Amnistía Internacional, a Armstrong Wiggins del ILCR (Indian Law Resource Center), entre otros, para que envíen misiones de evaluación con el fin de analizar la situación de violación de los derechos humanos de las comunidades indígenas, campesinos y dirigentes de organizaciones del movimiento popular ante la crisis que vive nuestro país.

e) Dejamos constancia que no participaremos en ningún ?diálogo nacional? que pregonan los golpistas. Al contrario, alertamos a la comunidad internacional sobre ese ?circo? donde los payasos seremos los pobres de siempre, que lo único que buscan es ganar tiempo para legitimar y consolidar los privilegios de los poderes fácticos (padrino de los golpistas) y engañar de nuevo al pueblo hondureño, así como a los organismos y países cooperantes.

f) Adherimos nuestros esfuerzos de lucha milenaria al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, a la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, así como

con todos los demás sectores del movimiento popular que pregonamos por la transformación de una sociedad hondureña más equitativa, más justa, y más humana.

g) Jamás claudicaremos a nuestra lucha histórica por una reforma a la constitución política de nuestra patria, en donde se reconozca el Estado multicultural y multilingüe en Honduras; los derechos particulares de nuestros pueblos; por una democracia participativa e incluyente; al consentimiento libre, previo e informado; al reconocimiento y defensa legítima de nuestros territorios y recursos naturales; a la libre determinación de nuestros pueblos; entre otros, así, como lo establecen diversos Tratados, Convenios y Declaraciones internacionales, principalmente el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas.

?Lucho porque no quiero que se roben más las mieles de nuestros panales?

Tupac Amaru

Tegucigalpa, Honduras, 01 de Julio de 2009

Federación de Comunidades Indígenas Chorotegas de Honduras (FCIC)

Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH)

Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Intibuca (COPINH)

Federación Indigena Tawahka de Honduras (FITH)

Mosquitia Asla Takanka (MASTA)

Movimiento Indígena Herederos de la Moskitia (MUIHKA)

Comisión TASBA de Brus Laguna

Comisión TASBA de Wampusirpi

Asociacion Tawahka de Productores y Servicios Limitada (ATAPROSEL)

Alianza Sustentabilidad Ecológica y Justicia Social (Alianza Verde)

Federación Hondureña de Indígenas Lencas (FHONDIL)

Coordinadora Indígena de Mesoamerica y el Caribe (CIMCA)

Federación de Tribus Xicaques de Yoro (FETRIXY)

Drapaptara Indianka Uplika Asla Takanka (DIUNAT)

(desde el segundo comentario de:
http://euskalherria.indymedia.org/eu/2009/07/61466.shtml )

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Respuesta a K. Ravelli
by Luis Enrique Alvizuri Saturday, Jul. 04, 2009 at 2:37 PM
luisalvizuri@yahoo.com

Estimado señor Ravelli

Muchas gracias por su amable e inteligente respuesta. Antes que nada lo trato de usted en la medida que es para mí una señal de respeto. Sin embargo, no soy formalista y, si me hace saber su nombre, puedo utilizar el modo directo.

Con respecto al fondo, no puede negar que sus observaciones han suscitado en mí nuevas visiones por los aportes que en ellas hay. Para facilitar el orden de los temas permítame distribuirlos por acápites.

1. Sobre el territorio

Verdaderamente el asunto resulta más complejo por cuanto sobre ello existen distintos puntos de vista y no todos los casos son iguales. Por ejemplo, cuando usted menciona el caso de los Rom, igualmente lo asocio al problema de los pueblos nómadas quienes también tienen tanto derecho de existir como los sedentarios. No debemos olvidar que, durante la mayor parte de la historia humana, hemos sido nómadas; apenas tenemos poco más de 10 mil años de sedentarismo y hoy consideramos al ser humano como si siempre lo hubiera sido.
Aquí hay mucho que reflexionar, puesto que puede ser también que, al defender con justicia el derecho al territorio de un pueblo, estemos al mismo tiempo violentando el derecho de paso de otro que no lo posee porque sencillamente es nómada o estacional.
Mis planteamientos van por el lado del consenso, y en eso estamos de acuerdo. Pienso que las nociones territoriales como las de patria y nación surgen por acuerdos mutuos entre distintos pueblos. Creo que lo fundamental está en la forma y no en el fondo, quiero decir, que no es lo mismo que exista una nación por obligación —como las reservaciones “indígenas” de Estados Unidos— que una nación que voluntariamente decidió formarse como conjunción de diferentes identidades.
Lo mismo en el caso de los pueblos nómadas. Si los sedentarios pueden llegar a entender esta noción y lograr un acuerdo ambas partes podrían coexistir sin llegar a violentar sus principios. Sé que esto es muy difícil pero no imposible. El asunto es que primero hay sacar de en medio a las transnacionales y a los imperios que son quienes ponen las trabas para que eso suceda.

2. Sobre el idioma

Creo que en el fondo estamos de acuerdo con el hecho que ningún idioma puede ser obligatorio, ni por ser el más antiguo ni porque es el que impone un imperio. El problema se presenta cuando este elemento se convierte en identidad, en parte fundamental de la autoafirmación. Esa es una realidad con la que no podemos combatir con argumentos lógicos.
Lo seres humanos solemos buscar ejes vinculantes para sentirnos parte de un todo, como sucede con la familia. En muchos casos eso pasa por el eje raza —que usted no quiere que lo mencione pero no soy yo quien le da valor sino los mismos pueblos— y por el eje idioma. Ahora bien, el asunto está en cuándo esto se vuelve un factor positivo y cuándo negativo. En algunos casos el idioma funciona como unificador, como revalorador de una identidad; pero en otros se convierte en una dificultad para la unificación y para el entendimiento.
Creo, lo mismo que en el tema anterior, que lo que habría que hacer es poner el tema en análisis y discriminar caso por caso, puesto que no creo que pueda ser resuelto como blanco y negro. Existen demasiadas variantes que dificultan darle definiciones gruesas al tema, y se corre el peligro que pase lo mismo que con la Declaración Universal de los Derechos Humanos que, por resolver unos casos, crea otros nuevos y peores (puesto que es un documento de origen occidental y racional que solo contempla esa visión de la vida, dentro de la lógica de la Modernidad y la Sociedad de Mercado).
Creo, entonces, que el tema del idioma es importante pero no puede ser prioritario. Creo que debe estar supeditado a la voluntad y a los intereses de los pueblos que deseen acordar lo que para ellos sea lo mejor, siempre y cuando esto no signifique agredir la existencia de otros.

3. Sobre la raza

Como de dije antes, no soy yo quien lo vuelve importante sino los mismos actores del conflicto. No se olvide que no son solo los imperios los que lo utilizan sino también los mismos dominados que apelan a él para defenderse. Así que el tema tiene varias aristas que tampoco se resuelven como blanco y negro, ni con decir que no toquemos el tema. Si no tocamos el tema es difícil que lo podamos resolver. Como todo mal, hay que analizarlo y conocerlo a fondo para hallar la solución.
El factor racial ha existido desde siempre en la humanidad. Es más, hay quienes piensan que es fundamental para la reproducción puesto que, una reproducción endogámica es sabido que es siempre degenerativa, por lo que es mejor buscar la renovación genética a través de los vínculos extra raciales.
Quiere decir que es bueno saber que somos diferentes porque eso oxigena a los pueblos. Además que es natural que los diferentes se atraigan, y contra eso no podemos oponer dogmas ni teorías. Así ha sucedido desde el principio y no tiene por qué asustarnos ahora.
El tema se vuelve complejo cuando este factor natural se utiliza para la explotación, que es un asunto diferente. Le pongo un ejemplo: a mí particularmente me gustan ciertas gringas de pelo castaño; me atraen de sobremanera. Pero eso no quiere decir que piense que ellas sean superiores por tal razón. Es cuestión de gustos. Ninguna raza es mal vista cuando va acompañada de connotaciones positivas, es decir: no es la piel lo que está en discusión sino lo que ella significa.
Ese es el fondo del problema y usted lo conoce bien porque lo vive. Por ejemplo: los rostros de los árabes orientales y africanos son de facciones bellas y de ojos atractivos por lo saltantes y llamativos. Eso sería motivo para caer rendido ante sus encantos. Pero como existe ahora en Europa una fuerte corriente de pensamiento anti extranjero (por las razones conocidas) ese aspecto normalmente irresistible se convierte en el rostro del demonio. Por lo tanto, repito, no es la raza, sino el momento histórico y político que le da los valores y connotaciones circunstanciales. Creo yo, para el caso de Andinoamérica, que la raza no es lo determinante en la lucha por la liberación, pues ello más es lo que nos desune que lo que nos une. Sabemos que todos somos diferentes pero no ahondemos esas diferencias sino más bien establezcamos puentes cada vez más amplios de comunicación. Entonces, ni ignorar el tema, porque es sumamente real, ni tampoco magnificarlo porque, eso sí, es dividir a los pueblos para que puedan ser vencidos.

4. Conclusión

El gran error, a mi entender, de las confederaciones indígenas es que marginan a la mayoría de la población de este continente, que no es ni se siente indígena, por cuestiones de territorio, de raza y de idioma. Eso es un tremendo desperdicio en la lucha política y una invitación a que la mayoría de los ciudadanos de las grandes ciudades se alineen con los imperios en vista que estos no los excluyen como los “autóctonos”. Esto requiere, no solo un gran debate ideológico, sino intelectuales que pueden encontrar las vías que unifiquen antes que desunan. Se puede llegar a la reivindicación de los derechos de los pueblos pero no antes de expulsar al gran enemigo que es el imperio. Solo logrando este primer paso es que, después, nos podemos poner de acuerdo en qué tipo de nación y con qué lenguas queremos vivir.

Esto es por lo pronto todo lo que quisiera decirle no sin antes reiterarle que el debate está siendo para mí muy enriquecedor por las razones que al comienzo le dije.

Le agradezco mucho su deferencia.
Luis Enriq

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