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GRUPO COLINA: EL PRINCIPIO DEL FIN
by GARABOMBO
Tuesday, Sep. 20, 2005 at 12:16 PM
GARABOMBO@INDYMEDIA.ORG
"Por eso le digo, lo que la prensa y los políticos llaman Grupo Colina no era un grupo de militares locos que actuaban por su cuenta y hacían lo que querían. Si hubiese sido así, entonces, de inmediato habrían dado de baja y encerrado a todos. Si no lo hicieron, si se opusieron a las investigaciones y al final dieron una ley de amnistía es porque ellos, Fujimori, Montesinos y Hermoza, tomaban las decisiones. No se puede hacer una guerra si no hay decisión política, más aún cuando se trata de una guerra clandestina". Santiago Martin Rivas (Jefe del Grupo COLINA) / Libro Ojo por ojo (Página 150)

"Como ex oficial del Ejército, rechazo la acusación", exclamó el ladrón y asesino Vladimiro Montesinos Torres, a su vez Santiago Martin Rivas afirmaba indignado: "Estas acusaciones vulneran todos mis derechos, voy a aprobar mi inocencia", tras escuchar la aceptación de culpa de los tres agentes del desarticulado comando paramilitar COLINA, grupo que se hizo "célebre" por perpetrar las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta a inicios de la dictadura fujimorista. Esta acusación es fundamental para que lo miserables que no respetaron la vida de muchos peruanos, tengan hoy un castigo merecido.
Efectivamente, Julio Chuqui Aguirre, Manuel Flores Alván e Isaac Paquiyauri Huaytalla, ex integrantes del grupo COLINA, describieron ante la justicia las operaciones ilegales de la banda que surgió en el seno del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), y cuya existencia hasta ahora niegan sus fundadores y la mayoría de sus miembros.
Al admitir su participación en los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta, además de brindar información fundamental a los jueces para desenmascarar a los miembros de COLINA y del resto de asesinatos que cometieron. Estos ex paramilitares, se acogieron a la figura penal de la sentencia anticipada, por lo cual, la Fiscalía ordenó para ellos una condena de ocho años de cárcel.
Ahora Chuqui, Flores y Paquiyauri serán testigos contra el resto de acusados. Las autoridades deberán brindarle la seguridad respectiva para que puedan indicar detalladamente, quienes, cuando, donde, como y por órdenes de quien, perpetraron los asesinatos que conmovieron a la sociedad peruana a inicios de la década de los noventa.
En las confesiones de los ex COLINA destacan nombres como: Santiago Martin Rivas, Vladimiro Montesinos, Nicolás Hermoza, Juan Rivero Lazo y Carlos Pichilingüe, quienes de una u otra forma participaron en los crímenes, sea como jefes, perpetradores o cómplices. A estos y al resto de desgraciados que suman 57 acusados por estos asesinatos (Fujimori lamentablemente no se encuentra entre ellos), les esperan sentencias de alrededor de 35 años de prisión para cada uno, por los delitos de asociación ilícita, homicidio calificado, secuestro agravado y desaparición forzada de personas.
COLINA no es como muchos opinan con inocencia o conveniencia -según sea el caso- sólo una herencia de la malévola dictadura fujimorista, COLINA es la consecución, perfeccionada y equipada de lo que fue el comando paramilitar RODRIGO FRANCO en el gobierno aprista. La conexión Agustín Mantilla (ex viceministro del Interior del gobierno de Alan García, que a fines de los ochenta salió a las calles del distrito de La Victoria con fusiles de largo alcance, para aplastar una marcha de familiares de presos políticos)- Montesinos. El dinero que recibió el dirigente aprista del ex asesor presidencial para su campaña electoral del año 2000 además, Mantilla hacía de mensajero desde Lima a Bogotá, entre Montesinos y Alan García, (el perseguidor y el perseguido) todo esto grabado en vladivideos que se proyectaron a nivel nacional. Por si no se recuerda, la llamada democracia electorera también produce este tipo de "héroes".
Esperemos que este se el principio del fin de esta terrorífica banda paramilitar que incluso disfrutó de su ley de amnistía en 1995. Y que recibió el agradecimiento de los medios de prensa corporativos, que hoy se "indignan" frente a los que antes llamaron servidores a la patria.